
Werner Sauter Raichle
Sauter, apellido que suena con fuerza, con coraje y con historia. Apellido que significa “zapatero” según el antiguo alemán y del latín “Sutor” que significa coser, palabras que envuelven fielmente la vida de un Sauter; una persona trabajadora, humilde, esforzada y con orgullo de afrontarse ante la vida, como lo detalla cada experiencia vivida por don Werner Sauter, una de las personas más ilustres de esta familia.
La vida de los Sauter en Costa Rica inicia en el año 1906, cuando incitado por la familia Lehmann, Federico Sauter se viene desde Weil der Stadt, localidad alemana de aproximadamente 20.000 habitantes situada a 28 kilómetros al oeste de Stuttgart en el estado federal de Baden-Württemberg y la quinta mayor ciudad de la provincia de Böblingen. Se la conoce como la puerta de la Selva Negra;era la cuna de esta familia cuando vivían en Alemania; para trabajar con él en el negocio de las librerías, formaron “Lehmann-Sauter” en avenidas central, calles 1 y 3.
Jose Sauter, otro de los 14 hijos que formaban la familia de los abuelos Philippine Schmid de Sauter y Josef Sauter Gruenberger, se vino en el año 1913 con la edad de 19 años a trabajar con su hermano Federico y luego fundo la imprenta Alsina, una de las primeras en el país, quien a los años tuvo de asociado a un tercer hermano, Paul Sauter, quien llego al país en 1930.
Los hermanos formaron una vida llena de proyectos en este país, formaron sus familias y negocios, siendo trabajadores como siempre y muy apreciados por todos.
Federico se casó con la señora Hilda Fabián y tuvieron 9 hijos. Por su parte José se uniò sacramentalmente con Mará Raichle, quien era también una alemana que se vino a Costa Rica para casarse con él, quien era su amigo desde la infancia. De este matrimonio resultaron 4 hijos:
Gunter (1924-1931)
Werner
Eric
María Elena
En esta ocasión conoceremos la vida de la familia Sauter Raichle, desde la perspectiva de su hijo Werner Sauter, su vida y logros.
Werner Sauter nació en San José de Costa Rica el 20 de agosto de 1928, en su casa por la estación del Pacífico. Fue bautizado en la iglesia La Dolorosa y asistió al Kinder Garden de la Marcelino García Flamenco.
Su educación primaria la transcurrió en el barrio González Lehmann en la Escuela Alemana, donde estuvo 7 años, y donde se le dio una prestigiosa formación, era una institución trilingüe que fue fundada por la Colonia Alemana. Inició su secundaria en el colegio Seminario, donde se le enseñaron dos idiomas más.
A la edad de 15 años Werner y su familia se vieron inmersos en las tragedias que la Segunda Guerra Mundial trajo consigo. En el año 1943 fue deportado con su familia a Texas a un campo de internamiento donde fueron intercambiados por prisioneros europeos, enviándolos a Alemania en el último año de la guerra; donde cada uno de la familia se enfrentaba a la muerte todos los días, debido a los bombardeos y explosiones que se presentaban en medio de los lugares de vivienda de los habitantes.
La guerra terminó a medio año y ya no era tiempo de iniciar un año lectivo, por lo que Werner tuvo que llevar sustento a la familia, laborando en una granja, ordeñando vacas, cortando heno, cosechando manzanas, peras y cerezas, huerta que les dio de comer por muchos días.
Inició en cuarto año en el Colegio de Friedrichshafen, donde tenía que hacer un viaje en tren de 30 min. Al finalizar este año decide regresar solo a Costa Rica, a pesar de que las potencias no les daban el permiso de salida a los alemanes que fueron deportados. Es en ese momento donde Werner decide salir de Alemania clandestinamente, a pesar de los peligros que iba a enfrentar.
Y así lo hizo, por medio de Francia y ubicó en el Sur un mes, y luego en París durante dos meses con unos tíos. Después zarpó a Costa Rica en un barco argentino del puerto de Le hauvre a Curazao y de ahí a Costa Rica; donde fue acogido por don Carlos Manhartsbergar en San Rafael de Escazú, mientras cruzaba el último año en el Colegio Seminario, donde se graduó de bachiller en el año de 1947.
En este Diciembre empezó a trabajar con su hermano Eric, al regreso de su familia de Alemania en el EXPENDIO AFI LTDA, vendiendo artículos de oficina, posteriormente se formaría “Sauter e hijos”. Que fundaron con mucho esfuerzo después de haberles expropiado las propiedades a los alemanes residentes en el país, formando la lista negra, y de que la economía de Costa Rica se encontraba estancada debido a la Revolución de 1948.
Se casó con la señora Marilyn Echeverri Zurcher y tuvo 4 hijos:
Konrat
Rudolf
Annemarie
Ronald
Después del año 1950, “Sauter e hijos” se dividió en dos empresas:
Sauter Mayoreo, que se encuentra en Curridabat, que es administrada por Eric Sauter.
Sauter Informax, que vende también artículos de oficina y que se ve fusionada en otras empresas como Summa Media Group, Centro de Idiomas Berlitz, Brother, Alimentos del Valle y Fundación Lara Ríos. Mismas que en su mayoría cuentan con don Werner Sauter como presidente.
Es una persona que se ha mantenido vinculada a las giras comerciales, a las actividades deportivas y sigue siendo amante de la naturaleza, misma que ha sido parte importante de sus experiencias. Fue una de las primeras personas en escalar el Cerro Chirripó en marzo de 1960, ganó la primera competencia de Pez Vela en el año de 1980; fue una de las primeras personas en habitar Playa Sámara con su amigo Fritz Leer, donde hay una reserva forestal que lleva su nombre.
Es un incansable motivador del cuidado de la naturaleza, del buen uso de los recursos y de la utilización del reciclaje
Werner Sauter es un hombre que a sus 81 años cree firmemente en la educación que ha caracterizado a su familia, como personas esforzadas, honradas y que ven el trabajo como el único medio de superación, quién trata de inculcarle a sus hijos y nietos el buen uso de la conciencia , el no ser corruptos, cree que es lo primero que un padre debe de plasmarle a sus hijos es el temor y respeto a Dios, el cumplimiento de sus normas, él estudió como herramienta indispensable de mejora en el modo de vida, el trabajo como fuente firme de negociación.
A su edad trabaja todos los días, para el Grupo Sauter, donde a pesar de haber pasado a lo largo de su vida por varias dificultades e incapacidades, el orgullo, la satisfacción y el placer lo hacen levantarse todos los días para tener la certeza de que las empresas que tanto les ha costado a su familia tengan una buena administración y con esto un futuro memorable y que tiene en su mente diariamente el lema “Leit Motive” como pensamiento para seguir adelante, el cual significa el motivo conductor para perseguir y lograr los sueños.